Monreal del Campo

Altitud: 
939
Población: 
2636
Descripción: 

Monreal perteneció a la Comunidad de Daroca y aunque en febrero de 1221 fue incluida en la dote concedida por Jaime I a Leonor de Castilla, un mes más tarde este rey dispuso su reingreso en la Comunidad. En el año 1248, por privilegio de Jaime I, este lugar se desligó de la dependencia de Daroca, pasando a formar parte de Sesma del Río Jiloca, en la Comunidad de Aldeas de Daroca, que dependían directamente del rey. Perduró este régimen administrativo hasta la muerte de Fernando VII, en 1833, siendo disuelta ya en 1838.
Ya en el siglo XIX, durante las Guerras Carlistas, Monreal fue escenario de cruentas batallas en dos de las contiendas. En la Primera Guerra Carlista acabó siendo pasto de las llamas, lo que determinó el nacimiento del nuevo casco urbano. El historiador Pascual Madoz relata que en septiembre de 1839, el jefe carlista Llangostera mandó demoler la iglesia, la torre, el ayuntamiento y todos los edificios que formaban la plaza principal, así como la ermita de Santa Bárbara y un castillo próximo a ella; y que un ataque carlista que tuvo lugar el 6 de mayo del siguiente año, se saldó con el incendio de unas cien casas y el saqueo de parte del pueblo.

Monreal del Campo, cuya economía tradicional se basaba en la agricultura y ganadería, ha experimentado en los últimos años una fuerte industrialización, lo que ha conllevado a su vez el desarrollo del sector terciario.
En la localidad existen cultivos de regadío y de secano, si bien predomina el cultivo de este último sobre el primero. El terreno de Monreal es apto para el cultivo de cereales y leguminosas, no así para los frutícolas en general, al ser muy frecuentes las heladas. Entre los cultivos de secano predominan el trigo y la cebada. En cuanto a la ganadería, esta actividad se centra en la cría y explotación de ganado porcino y bovino.
No se puede dejar de mencionar el cultivo del azafrán, de tanta importancia histórica en la comarca. Todo el Valle del Jiloca fue durante muchos años cuna del azafrán, siendo Monreal el centro neurálgico de este cultivo. Las condiciones de la zona a 700 - 900 m de altitud, con fríos inviernos y veranos cortos pero calurosos, confieren a la región las características idóneas para cultivar esta preciada planta.
Aunque desde hace tiempo Monreal ha sido sede de industrias —fundamentalmente cárnicas—, su despegue industrial tuvo lugar en la década de 1990 a raíz de la construcción del Polígono Industrial «El Tollo». Actualmente, la industria de la localidad se centra, además de en el sector cárnico, en el metalúrgico.